En esta sección semanal destacamos las noticias que no son tapa de los  diarios y que muchas veces pasan desapercibidas dentro de la vorágine informativa diaria de los medios. Van acompañadas por un breve comentario de un miembro de nuestro staff.


Las marcas de productos de limpieza se llevan todos los laureles a la hora de presentar situaciones que estereotipan y discriminan a las mujeres y configuran un escenario en el cual una simple mancha provoca el colapso de una pobre ama de casa que no sabe como resolver tremenda tragedia.
En una época de arrolladores avances en cuestiones de equidad de género, las publicidades siguen reflejando un modelo de mujer que poco tiene que ver con estos tiempos.  Las mujeres creamos, estudiamos, trabajamos, innovamos y transformamos la realidad de la cual somos parte, y nos hacemos cargo no solo de nuestros hogares sino también de nuestras comunidades. Mensajes como estos constituyen un insulto y un grosero acto de discriminación, que sin embargo vemos pasar ante nuestros ojos día a día.  Sin embargo, sería un error pensar que la publicidad responde a un mero desatino de los publicistas. Evidentemente, sus creaciones son reflejos de una realidad que  existe, una realidad que se reproduce no solo en el interior de los hogares, sino también en muchos ámbitos de la vida en sociedad, y que debemos trabajar por desterrar.
Rosario Pavese, Instituciones Políticas y Gobierno.-

Que Argentina sea percibida como un país con altos niveles de corrupción no es una novedad.  La novedad pareciera ser que el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) cuestionó la política nacional para combatir el lavado de dinero.

¿Qué es el GAFI? Es un organismo inter-gubernamental que tiene como objetivo desarrollar y promover políticas, nacionales e internacionales, para combatir el lavado de dinero y el financiamiento del terrorismo (www.fatf-gafi.org).

El 5 de noviembre, el GAFI publicó la evaluación de Argentina y sentenció que “el país no ha progresado en el tratamiento de las deficiencias identificadas en su momento y las que las leyes y medidas preventivas sobre lavado de dinero y financiamiento del terrorismo que existen no son efectivas”.

Entre las recomendaciones que el GAFI sugiere se encuentran: a) mejorar los procedimientos para las investigaciones, b) fortalecer el marco para congelar los activos vinculados con financiamiento del terrorismo, c) fortalecer la Unidad de Información Financiera para que pueda procesar casos relacionados con lavado de dinero, d) actualizar las leyes del sector financiero para fortalecer el control, la implementación de sanciones y la cooperación internacional, e) proveer de recursos adecuados a las diferentes oficinas para un trabajo más efectivo.

La respuesta oficial no se hizo esperar pero parece ser lenta, ya que la única medida tomada al respecto es la que la nota relata: cooperación entre las diferentes agencias de control financiero y una mayor autoridad a la Unidad de Información Financiera.

En febrero el GAFI volverá sobre las recomendaciones, esperemos que el Estado argentino haya hecho los deberes.

Federico Arenoso, Transparencia y Anticorrupción.-