En esta sección semanal destacamos las noticias que no son tapa de los  diarios y que muchas veces pasan desapercibidas dentro de la vorágine informativa diaria de los medios. Van acompañadas por un breve comentario de un miembro de nuestro staff.

Charlie Rangel censure recommended by House ethics committee (The Washington Post)

Charles Rangel, uno de los más importantes representantes de la cámara baja de los Estados Unidos fue sancionado por el comité de ética de la Casa de Representantes por varios hechos: uso de personal legislativo para recaudación de campaña, uso de viviendas subsidiadas para oficinas de campaña, impuestos impagos, entre otros. La sanción es la “censura” que es la segunda más grave luego de la expulsión del cuerpo. Rangel es un legislador oficialista, que estuvo a cargo de una de las comisiones legislativas de mayor impacto en el presupuesto nacional estadounidense. La nota muestra simultáneamente el funcionamiento eficaz, en este caso, de un mecanismo de control (el Comité de Ética) y las resistencias que el “espíritu de cuerpo” genera en muchos legisladores a la hora de aplicar sanciones.
Hernán Charosky, Director Ejecutivo

Murió el nene que había contraído cáncer por manipular agroquímicos (Minuto Uno)

Pilar es un partido de la provincia de Buenos Aires, ubicado a solo 58 kilómetros de la Capital Federal.  Para sorpresa de muchos, y no tanta de otros, allí funciona una granja denunciada en reiteradas ocasiones por utilizar mano de obra esclava y trabajo infantil. Hoy este hecho es noticia debido a la terrible muerte de un niño de tan solo seis años que contrajo cáncer por manipular agrotóxicos mientras trabajaba en este establecimiento.No existe un solo argumento que justifique semejante atrocidad. Nos llevaría páginas y páginas citar la cantidad de leyes, derechos y tratados contra los que atenta este hecho. Sin embargo, no hace falta mucho más que sentido común para comprender que un niño jamás debería ser puesto en esta situación.La historia de este chico nos muestra la cara más cruel de una práctica que no es inocente ni aislada. No es casual que los delitos mas aberrantes, como la trata de personas o el trabajo esclavo sean infringidos contra los sectores de menos recursos. El impedimento al acceso a la justicia, la desprotección, el desamparo al que se ven sometidos los convierte en víctimas ideales de un sistema que hace ojos ciegos y oídos sordos ante tanta injusticia.Situaciones como estas nos enfrentan a nosotros mismos como sociedad, nos interrogan y nos obligan a pensar qué clase de comunidad queremos ser. En 26 años de democracia ininterrumpida hemos madurado mucho como ciudadanos, pero aún existen deudas insoslayables, como la que teníamos con este chico y no supimos saldar y con tantos otros que están en una situación similar.

Rosario Pavese, Instituciones Políticas y Gobierno.-

El proyecto de ley que busca reglamentar la participación en las ganancias de los trabajadores no ha sido correcta y exhaustivamente discutido.  Hasta la fecha se han conocido manifestaciones a favor y en contra en escenarios informales y sin fundamentos sólidos, ni sostenidos por documentos empíricos.La nota periodística presentada en esta oportunidad nos brinda un aporte en este sentido: la implementación de esta normativa tendría efectos secundarios vinculados con el combate de la evasión fiscal.  El impuesto a las ganancias es considerado un impuesto progresivo por definición, pero presenta altos índices de evasión o elusión a través de mecanismos contables que difícilmente son detectados por la AFIP.La Constitución de la Nación manda en sus Derechos y Garantías que el trabajador deberá tener “participación en las ganancias de las empresas, con control de la producción y colaboración en la dirección”.  Es importante que el Congreso de la Nación y los actores involucrados respeten este texto y se comprometan al debate informado para garantizar derechos que han sido avasallados por más de doscientos años.

Federico Arenoso, Transparencia y Anticorrupción.-