En esta sección semanal destacamos las noticias que no son tapa de los diarios y que muchas veces pasan desapercibidas dentro de la vorágine informativa de los medios. Van acompañadas por un breve comentario de miembros de nuestro staff. Los comentarios publicados reflejan las opiniones personales de los miembros del staff y son responsabilidad de quienes los firman.

 

Elecciones 2011: Córdoba superó a Capital Federal en cantidad de votantes (La voz del interior)

 

¿El voto de un porteño vale lo mismo que el de un fueguino? Al principio parece una pregunta inocua y, en un segundo momento, un cuestionamiento teórico típico de algún pensador libertario. Sin embargo, la pregunta tiene un sentido muy específico y próximo a nuestra realidad a la hora de hablar de la representación política. Mucho se ha hablado de la crisis de representación del 2001, del fin del bipartidismo y del fin del viejo clivaje peronismo – anti-peronismo como ordenador de la competencia en Argentina. Sin embargo, la representación política, además de pasar por lo estrictamente partidario, también pasa por el hecho de que exista una cantidad adecuada de representantes conforme a la población de cada distrito.

Según el padrón provisorio, presentado ayer en el Foro de Periodismo Argentino (FOPEA), por el Secretario de Actuación de la Cámara Nacional Electoral, Nicolás Deane, Córdoba es el segundo distrito electoral con 2.499.000 de empadronados, mientras que la Ciudad Autónoma de Buenos Aires ha quedado relegada al tercer lugar con un total de 2.467.000.  El problema surge luego de observar la cantidad de diputados asignados a cada provincia en el Congreso de la Nación. Mientras que la Ciudad de Buenos Aires tiene 25 diputados nacionales, Córdoba posee sólo 18, los mismos que Santa Fe, que es el cuarto distrito electoral. Por otro lado, las asimetrías se profundizan al observar el todo. De hecho la mitad de los diputados nacionales son electos por distritos en los que vive un 30% del electorado, mientras que la otra mitad corresponde a distritos donde habita el 70% de los argentinos.

Es hora de comenzar a revisar la cantidad de diputados nacionales asignados a cada distrito y dejar de esquivar este problema básico de la representación política.

Facundo Galván, Director Instituciones Políticas y Gobierno.-

Por mal trámite del Congreso, no se modificará el censo electoral (Semana.com -Colombia)

En este artículo se discuten las razones por las cuales la Corte Constitucional Colombiana no aprobó una ley que pretendía depurar el censo electoral. Este es en Colombia el equivalente a los padrones electorales en Argentina. La ley propuesta pretendía que sólo los electores nuevos y los que habían votado en las últimas elecciones pudieran conformar el padrón electoral. Adicionalmente a varias fallas legislativas que ocurrieron con respecto a esta ley, la Corte Constitucional consideró fuertemente que el establecimiento de ésta heriría los derechos democráticos de  todo ciudadano colombiano, que por abstencionismo o alguna otra razón, no votó en las elecciones inmediatamente anteriores. Los debates y cuestionamientos que surgen a partir de este intento de negar a los ciudadanos la posibilidad de hacer sentir su voz por medio del voto, ponen a prueba a la democracia ¿Acaso los electores no tienen derecho a abstenerse de votar?

Como apoyo y promoción a la democracia, la Corte Constitucional falló en contra de ésta proposición conservando en el censo electoral cerca de 30 millones de colombianos habilitados para votar el 30 de Octubre en las elecciones locales.
Verónica Correa, pasante colombiana, Instituciones Políticas y Gobierno.-


Los derechos vulnerados (Página 12)


Hasta el día de hoy, muchos podían desconocer que la legislación Argentina permite que a menores de edad se los condene a la pena máxima, prisión perpetua. Leer esta noticia genera una enorme indignación por dos motivos fundamentales. En primer lugar, no pasa desapercibida la pésima situación carcelaria que existe a nivel nacional, y en segundo lugar, porque estamos hablando de niños o adolescentes que se encuentran en pleno crecimiento tanto físico como intelectual y emocional.  La prisión no es espacio que estimule el buen desarrollo, sino todo lo contrario, es un lugar de degradación humana y que fomenta la violencia, y el odio a la vida y al prójimo. Más allá de eso, nuevamente el estado demuestra en esta cuestión concreta, haber olvidado las obligaciones asumidas a nivel internacional, ya que, entre muchos otros, ha firmado la Convención sobre los Derechos del Niño, en donde se comprometió expresamente a brindar al menor de 18 años la protección y el cuidado que sean necesarios para su bienestar y a garantizar en la máxima medida posible su supervivencia y desarrollo.
Inés Herrera, Centro de Asistencia Legal Anticorrupción.-