Buenos Aires, 2 de noviembre.-Poder Ciudadano pone a disposición la quinta edición del Índice de Fuentes de Soborno 2011, un estudio publicado por Transparencia Internacional que clasifica a 28 de las principales economías del mundo en función de la percepción acerca del pago de sobornos por parte de sus empresas en el exterior.
Entre los países evaluados, Argentina ocupa el puesto 23 con un puntaje de 7,3, en un ranking con una escala de puntuación de 0 (para los países que siempre participan en sobornos) a 10 (países que nunca pagan sobornos en el exterior).  Los Países Bajos, con un puntaje de 8,8, ocupan el primer lugar en cuanto a la transparencia de sus empresarios, mientras que Rusia, con 6,1, tiene la clase empresaria percibida con mayor participación en el pago de sobornos. En comparación con otros países de Latinoamérica, Argentina se encuentra por debajo de Brasil, que ocupa el puesto 14, con un índice de 7,7.
En la  encuesta 2011 de Transparencia Internacional se consultó a más de 3000 ejecutivos de empresas de todo el mundo para conocer su opinión sobre el grado de participación en el pago de sobornos. La puntuación asignada a cada país está basada en la opiniones de los ejecutivos que han tenido contactos con empresas de esos lugares.
Estos 28 países fueron seleccionados en función del valor de sus Inversiones Extranjeras Directas (IED), el valor de sus exportaciones y su relevancia regional. El índice, además,  incluye a todos los países pertenecientes al G20. La puntuación promedio este año es de 7,9 lo que no demuestra mejoras significativas con respecto a la de 2008 que fue de 7,8.
El informe contempla, por primera vez, el soborno entre empresas, resaltando esta práctica entre particulares. Entre sus principales conclusiones, destaca que existen pruebas claras de soborno entre empresas privadas: “El soborno entre empresas de distintos sectores se considera una modalidad tan común como el soborno entre empresas y funcionarios públicos”. De esta manera, se vincula el pago de sobornos con la gobernabilidad del país de origen y con el nivel de integridad empresarial dentro del país.
Hernán Charosky, director ejecutivo de Poder Ciudadano, capítulo argentino de Transparencia Internacional, señaló que “estos datos tienen que alarmar al sector privado argentino, que debe hacer de la transparencia una prioridad en su modo de hacer negocios. Los empresarios suelen ver la corrupción como un problema exclusivo de la política, pero el ambiente económico no se distorsiona sólo cuando un funcionario recibe sobornos, sino cuando un ejecutivo los paga, y convierte eso en una ventaja ilegítima”.

 

Índice de Fuentes de Soborno 2011 – Documento de Transparencia Internacional