Informe 2014 sobre la aplicación de la Convención OCDE sobre soborno transnacional

Berlín, 23 de octubre de 2014 – Muchas de las economías más importantes no están actuando para impedir que sus empresas propaguen la corrupción en el mundo, advirtió hoy la organización contra la corrupción Transparency International, en su informe anual que evalúa los avances en la implementación de la convención de la OCDE contra el soborno.

A 15 años de que entrara en vigor la convención, solamente cuatro de los 41 países signatarios investigan y juzgan activamente a empresas que abusan de la confianza de los contribuyentes al sobornar a funcionarios extranjeros para conseguir la adjudicación de contratos o incrementar artificialmente su valor, o para obtener licencias y concesiones. Cinco países fueron clasificados en la categoría de aplicación moderada, mientras que en otros ocho se determinó que la aplicación era limitada.

“Para que la convención contra el soborno propicie un cambio fundamental en el modo en que operan las empresas, necesitamos que una mayoría de los principales exportadores la aplique asiduamente, de modo que los demás países se sientan obligados a hacer lo mismo”, indicó el nuevo presidente de Transparency International, José Ugaz. “Lamentablemente, estamos muy lejos de ese punto de inflexión, y eso implica que la aspiración de un contexto de comercio global libre de corrupción todavía no está en el horizonte”.

De los países que son parte en la Convención de la OCDE, 22 están haciendo poco o directamente nada en términos de aplicación. Esos 22 países representan el 27 por ciento de las exportaciones mundiales. Transparency International indicó que el nivel de aplicación es bajo debido a que los investigadores no cuentan con suficiente respaldo político para poder perseguir a grandes empresas, especialmente cuando los intereses económicos nacionales se imponen sobre los compromisos contra la corrupción. A menudo tampoco tienen los recursos para investigar este tipo de delitos.

Los gobiernos deben impedir que la titularidad de empresas sea secreta

Una de las causas por las cuales el soborno transnacional es tan frecuente en las operaciones comerciales internacionales —a pesar de estar prohibido— es que los investigadores no tienen los recursos para desentrañar las complejas técnicas de lavado de dinero que se emplean progresivamente para ocultar pactos de soborno, señaló Transparency International.

Cada vez es más común que los hechos de corrupción se encubran detrás de sofisticadas empresas ficticias cuyo verdadero beneficiario final es desconocido, incluso para las autoridades.

La OCDE debe ayudar a las autoridades a trabajar en colaboración de manera transfronteriza para que puedan responder a la dimensión cada vez más internacional del delito, observó Transparency International. La organización contra la corrupción reiteró además su reclamo a la UE y el G20 para garantizar que se publique información sobre beneficiarios finales en los registros públicos societarios.

“Quince años debería haber sido tiempo suficiente para hacer cumplir estos compromisos. La OCDE ha trabajado arduamente para que la convención se convierta en una herramienta potente y ha impulsado a los gobiernos a adoptar leyes rigurosas. Ahora debe asegurarse de que las autoridades responsables de aplicarlas cuenten con todo el apoyo que necesitan para hacer frente al poder cada vez más amplio de las redes de delincuencia transnacional”, indicó Ugaz.

La Convención fue adoptada en 1997 y entró en vigor el 15 de febrero de 1999. Los cuatro principales países responsables de su aplicación (Alemania, Suiza, el Reino Unido y los Estados Unidos) concluyeron 225 casos e iniciaron 57 nuevos de 2010 a 2013. Los otros 35 países completaron 20 e iniciaron 53. En 20 países no se han iniciado acciones penales en ningún caso de corrupción transnacional a gran escala en el que hayan estado implicadas empresas durante los últimos cuatro años. En el caso de Argentina, durante el 2013 no se ha iniciado ninguna investigación relacionada con pagos de sobornos de empresas nacionales en el exterior.

Para descargar el informe completo (en versión inglés) haga click aquí